Motivado por este post de mi amigo Mauricio Campiglia, me meto a opinar en cuanto a lo que se ha dado en llamar Web2.0. Para empezar, ¿que es esto de la Web2.0? Remito a este interesante artículo de Paul Graham para que lean un análisis concienzudo de esto, y yo me ahorro unos párrafos.
Lo interesante de esto que se ha dado en llamar Web2.0, o también “World Live Web” es la democratización, ya no del acceso, sino de la creación de contenido. Hoy por hoy cualquiera con acceso a Internet puedo publicar sus ideas, pensamientos o lo que le venga en gana, sus fotos, videos, incluso que está escuchando, y en algunos casos algún software va a relacionar eso con lo que publican otras personas.
. Por otro lado, también se están desarrollando interesantes productos que pondrán todas nuestras herramientas de trabajo en la Internet.
Tenemos 2 clases de “aplicaciones” web 2.0:
- Aplicaciones “sociales”
- Aplicaciones de productividad personal
El sitio reddit.com tiene un ranking de sitios web2.0 En el Top 10 hay 7 sitios de aplicaciones sociales y 3 que ofrecen productos de productividad personal online. Así como tenemos esta división entre aplicaciones podemos establecerla también a nivel de quienes están invirtiendo en cada tipo de producto.
Google fué el primero, con Google Mail, al que luego le integro Google Talk. Luego Google Maps, Google Calendar y ultimamente las adquisiciones de Writely, un editor de textos web y Google Spreadsheet. Notoriamente se perfila como un proveedor de herramientas de productividad personal y colaboración.
Por otro lado, Yahoo recientemente ha adquirido algunos sitios del tipo “social”.
Lo interesante de esto es que por supuesto todo esto tiene un interesante costo en almacenamiento y ancho de banda, pero se ofrece gratuitamente. ¿Cómo se paga esto? A esto apuntaba el artículo mencionado al principio de este post. Lo estamos pagando exponiendo nuestra vida en la web, y permitiendo que las empresas mencionadas y otras, nos indexen, nos cataloguen y minen toda la información que volcamos. Ese el el precio que pagamos para estar conectados. Por supuesto, también podemos , gracias al Software Libre, tener presencia “online” sin ponernos enteramente en manos de nadie.